Todo empezó así…

Un Legado de Solidaridad.

Nuestra Historia y Equipo.

«En medio de la tormenta más oscura que azotó nuestra tierra, nació la luz de la esperanza. Era el 29 de octubre de 2024, cuando la DANA arrasó localidades enteras en la Comunitat Valenciana, dejando tras de sí un panorama de desolación y pérdidas humanas y materiales incalculables. Para Marlín, nuestra presidenta, la tragedia fue una vivencia íntima y devastadora. Aunque su casa en las afueras de Chiva resistió, su negocio de carpintería en Algemesí perdió toda la maquinaria y materiales, un golpe duro que, más de un año después, sigue en proceso de recuperación. Sin embargo, Marlín no permitió que su propia tragedia la paralizara; al contrario, decidió enfocar toda su energía en ayudar a quienes estaban en una situación aún peor

"El motor inagotable detrás de este esfuerzo no es material, sino la recompensa de ver la sonrisa y el brillo en los ojos de la gente a la que ayudamos."

Su labor voluntaria comenzó de manera espontánea ante la llegada a Valencia del convoy de ayuda organizado por un famoso “influencer”. Aquella iniciativa solidaria fue tal, que pronto se quedó ‘sobresaturada de género’. Ante la necesidad crítica de logística, se empezó a pedir furgonetas locales. Marlín y su esposo, José Luis, no lo dudaron: acudieron de inmediato y se pusieron a su entera disposición.

Junto a ellos, un núcleo de personas valientes cuya entrega fue el motor del proyecto: Nico, Nacho, Javi, Claudia, Manu, Lolo, Julen, Ion, Judith, Nacho, Pupy, Angy, Amrik, Carmina, Elena, Fran, Mari Carmen, Álex, Sofía, Noa, Isa… y tantos otros voluntarios que se sumaron a la causa. Todos ellos, junto a Toño y Julia —quienes, desde el CdT de Valencia, con Germán y Carito coordinaban la ayuda con la ONG World Central Kitchen—, tejieron una red humana inquebrantable al frente de cientos de voluntarias y voluntarios a través de la ONG. Durante esa etapa, se contó con el apoyo fundamental de asociaciones como Guardia Civiles Solidarios, Moraña Solidaria, Hambre Cero y ADMA entre otras muchas y muchos donantes particulares, cuyo trabajo codo a codo resultó vital para llegar a los puntos más necesitados.

El punto de inflexión llegó cuando el convoy original tuvo que marcharse. Lejos de dar por terminada su labor, Marlín y este núcleo de colaboradores decidieron tomar las riendas de las naves disponibles y continuar operando por su cuenta. Con el paso del tiempo, este esfuerzo evolucionó hasta establecer una nave central en Catarroja, adaptando la ayuda a las nuevas necesidades de reconstrucción: pasando de repartir alimentos a distribuir cemento, arena, material de obra y mobiliario

Tras reencontrarse en Paiporta durante la conmemoración del primer aniversario de la catástrofe, comprendieron que esta ‘cadena de favores’ debía perdurar. Así nació formalmente la Asociación Manos Voluntarias, constituida oficialmente el 15 de mayo de 2026.

Nuestra Misión y Compromiso

Para nuestra presidenta, el motor inagotable detrás de este esfuerzo no es material, sino la recompensa de ver la sonrisa y el brillo en los ojos de la gente a la que ayudamos. Entendemos que, hasta que no se vea un rayo de luz en cada hogar afectado, nuestra labor no se detendrá.

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